Opinión

Universidad sectaria

El dictamen de la UCR sobre el proyecto educativo del MEP carece de seriedad

Juan José Sobrado Ch.

La función de la universidad es la búsqueda objetiva y racional de la verdad, conforme la prueba contrastante de la realidad. Si la abandona y en su lugar se funda en dogmas, se convierte en sectaria. Y si tales dogmas tienen connotaciones mágico folclóricas, cae en el realismo mágico, en que lo imaginario se confunde con la realidad. En todos estos casos la realidad es negada o alterada, y sustituida con ideas o deseos a los que se somete. Por eso, un dictamen de bases tan irreales que cae en el realismo mágico, de una comisión especial del Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica, contra el proyecto educativo del ministro Doryan, presentado ante la Asamblea Legislativa, semeja una buena historia de Aureliano Buendía.

Dicho pronunciamiento desconoce expresamente --en su texto y en su bibliografía-- la realidad que todo el mundo conoce de ausencia de calidad, tanto en instrucción como en formación, en nuestro sistema educativo. Al delimitar lo que examina, literalmente dice que "variados análisis hacen pensar que existen contradicciones y deficiencias que afectan el sistema educativo costarricense en todos sus niveles y dimensiones". Lo que maneja como hipótesis de la que no examina las evidencias aplastantes que prueban su existencia. El razonamiento implícito es que, como los dictaminadores ya tienen la verdad sobre la educación, no necesitan examinar el punto, ni hacer ningún "diagnóstico" de su posible existencia, su medida y su porqué.

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