Opinión

Televisión y directriz

Un espacio para compartir, entretener y educar

Desde hace años, hemos insistido en la necesidad de regular los programas televisivos, de manera que los de contenido violento y pornográfico o los que inciten al vicio, al odio y a la violencia, no afecten la salud de los telespectadores niños y adolescentes.

Por eso, nos entusiasmó la Directriz Nº 19, que el Presidente Rodríguez envió a las instituciones del Estado y entes descentralizados para no patrocinar con publicidad espectáculos públicos, materiales audiovisuales e impresos que promuevan e inciten al odio, a la violencia, a la guerra, a la pornografía o a cualquier tipo de discriminación. Sin embargo, tres meses después, parece que la directriz todavía no ha pasado del papel.

Por ello instamos al Presidente de la República y a sus colaboradores a pasar de las palabras a los hechos, sobre todo ahora que el diario The New York Times (4-8-99) ha informado que la Academia Estadounidense de Pediatría ha sido contundente "al decir que mirar la televisión puede afectar la salud mental, social y física de los menores" y ha recomendado específicamente que los niños menores de dos años no vean ningún programa de televisión.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌