Opinión

Soledad y solitariedad

Soledad y solitariedad  - 1
Soledad y solitariedad - 1
Soledad y solitariedad - 1

Unamuno establecía una diferencia fundamental entre la soledad y la solitariedad. La segunda es una opción consciente, una vocación, la voluntad de un individuo que ha elegido la soledad porque en ella encuentra la paz, la meditación, o porque es latitud propicia para la creación. La soledad, en cambio, no es una elección, es una imposición, un bicho inmundo y viscoso que se adhiere a nuestras almas. La solitariedad enriquece, la soledad nos agosta, nos aísla de lo esencial humano, nos trastorna y aniquila.

El otro necesario. “Mala cosa es que el hombre esté solo” –dicen la Biblia–. El hombre solo es libre con los otros, solo es consciente con los otros, solo existe para y con los otros, solo es capaz de autodescubrirse a través de la mirada de los otros. Arrebátenle el otro esencial, y se quedará vacío de autoimagen. Hasta Robinson Crusoe tuvo la bendición de encontrar a Viernes, a fin de no perder su conciencia de ser humano. El hombre necesita del otro para ser libre, de los límites que el otro paradójicamente le impone.

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