Opinión

Reducir la pobreza extrema

Un estudio de la Universidad Nacional, cuyo resumen se incluye a continuación, demuestra que, si no se modifica el sistema tampoco este Gobierno tendrá grandes logros en la reducción de la pobreza. Aunque es necesario aumentar las pensiones no contributivas y las becas escolares, esto resulta insuficiente si no se corrige el sistema y la coordinación interinstitucional.

Así resulta, que mientras que el IMAS, como institución rectora en la lucha contra la pobreza extrema, califica a los campesinos ancianos y pobres de más de sesenta y cinco años como beneficiarios de una pensión no contributiva, la CCSS, que debe entregarla, les exige ocho papeles que deben sacar en múltiples ventanillas y, si lo logran, al final los descalifica si su propiedad excede los 500 m². Parte del mismo problema son las familias pobres con discapacitados en su seno, frecuentemente encabezadas por jefas de hogar, que también tienen derecho a esta pensión por ley y pocas veces la reciben por esas razones.

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