Opinión

¿Qué se hizo la energía creadora?

Nuestra crisis alcanza valores esenciales de la vida

Juan José Sobrado Ch.

Costa Rica ha dado ejemplos de energía creadora cuando contó con los correspondientes recursos, físicos y mentales. Los siglos coloniales, sumidos en la pobreza y la escasez, fueron no obstante de laboriosidad, y la población llenó de fincas el Valle Central. Apenas apareció el café, que fue el instrumento para la creación de riqueza y progreso, el ritmo de desarrollo alcanzó un nivel altísimo y en poco más de medio siglo el país se transformó radicalmente. En la primera mitad del presente siglo sorteó las crisis mundiales, y mantuvo índices elevados para la época y la región, en educación, salud y progreso general. El país supo eludir desde el siglo pasado la tentación militarista y la asonada política. A mediados de siglo, la revolución social, institucional y económica transformó al país desde sus bases, y Costa Rica arribó a los años setentas en una de las posiciones de punta en América Latina. Desde finales de esa década no obstante empezó a sentirse el peso del progreso en las finanzas públicas, así como la corrupción del aparato público que lo había hecho posible, y aunque en la década de los ochentas aumentan los índices de salud, se produce un deterioro importante en la calidad de la educación y de otros servicios públicos. Aunque la economía se recupera después de las crisis cambiaria y de la deuda externa, y que muestra signos de vigor cada vez que las finanzas públicas se lo permiten, y de que se producen también avances institucionales formales como la Sala Constitucional y el Defensor de los Habitantes, se agudiza no obstante el deterioro institucional del Estado y de sus servicios públicos. A estos últimos se los come el doble matapalo de la burocracia y la política: los instrumentos se convierten en fines espurios que ahogan a los verdaderos.

El desgaste institucional es notorio y el aparato estatal está inmovilizado por el peso de la burocracia y los abusos, así como por los efectos de su crecimiento desordenado y caótico. Aunque Costa Rica ocupa ahora una posición importante en el IDH (Indice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas) gracias a los logros del pasado, se estancará y bajará a corto plazo en ese Indice si no corrige pronto los males que se indican.

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