Costa Rica ha dado ejemplos de energía creadora cuando contó con los correspondientes recursos, físicos y mentales. Los siglos coloniales, sumidos en la pobreza y la escasez, fueron no obstante de laboriosidad, y la población llenó de fincas el Valle Central. Apenas apareció el café, que fue el instrumento para la creación de riqueza y progreso, el ritmo de desarrollo alcanzó un nivel altísimo y en poco más de medio siglo el país se transformó radicalmente. En la primera mitad del presente siglo sorteó las crisis mundiales, y mantuvo índices elevados para la época y la región, en educación, salud y progreso general. El país supo eludir desde el siglo pasado la tentación militarista y la asonada política. A mediados de siglo, la revolución social, institucional y económica transformó al país desde sus bases, y Costa Rica arribó a los años setentas en una de las posiciones de punta en América Latina. Desde finales de esa década no obstante empezó a sentirse el peso del progreso en las finanzas públicas, así como la corrupción del aparato público que lo había hecho posible, y aunque en la década de los ochentas aumentan los índices de salud, se produce un deterioro importante en la calidad de la educación y de otros servicios públicos. Aunque la economía se recupera después de las crisis cambiaria y de la deuda externa, y que muestra signos de vigor cada vez que las finanzas públicas se lo permiten, y de que se producen también avances institucionales formales como la Sala Constitucional y el Defensor de los Habitantes, se agudiza no obstante el deterioro institucional del Estado y de sus servicios públicos. A estos últimos se los come el doble matapalo de la burocracia y la política: los instrumentos se convierten en fines espurios que ahogan a los verdaderos.
El desgaste institucional es notorio y el aparato estatal está inmovilizado por el peso de la burocracia y los abusos, así como por los efectos de su crecimiento desordenado y caótico. Aunque Costa Rica ocupa ahora una posición importante en el IDH (Indice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas) gracias a los logros del pasado, se estancará y bajará a corto plazo en ese Indice si no corrige pronto los males que se indican.
