Opinión

Pensiones de lujo

Se creó un peculado legalizado

Mediante leyes fraudulentas se han creado pensionados que reciben sumas de millones por mes, sin relación con la naturaleza de las pensiones –sostén decoroso, y no asalto al fisco–, las sumas cotizadas –mínimas– y la imposible sostenibilidad del sistema. Para eso se han tomado como base los últimos servicios en puestos ocasionales o políticos, u otros pretextos, y, con la etiqueta de “pensiones”, creado mecanismos de peculado legalizado, que es en lo que verdaderamente consisten tales “pensiones de lujo”.

Dichas leyes fraudulentas son inconstitucionales porque evidentemente quebrantan los principios de justicia, razonabilidad, proporcionalidad y adecuación entre fines y medios, que la Sala Constitucional reiteradamente ha declarado que son la medida de la constitucionalidad de las leyes. En tanto que inconstitucionales, son absolutamente nulas, y su declaratoria como tales surtiría efectos desde su origen porque, por la evidencia del asunto, no se podría alegar buena fe, caso en que excepcionalmente se permite reservar tales efectos para el futuro, a partir de la declaratoria.

Corte de raíz. De modo que, más que gravarlas, tales pensiones se deben eliminar mediante la declaratoria de inconstitucionalidad de las leyes que les dan sustento. Porque el principal problema que crean no es tanto lo que cuestan –sin perjuicio de que sea mucho–, sino lo que deslegitiman la acción cobratoria de impuestos por el Estado y la evasión que provocan.

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