Opinión

Participación ciudadana

Una experiencia de descentralización y apertura

A finales de la década del 80, el alcalde electo en Porto Alegre por el Partido de los Trabajadores de Brasil, instauró el "Presupuesto participativo" como base para la descentralización y para la participación ciudadana. Se trataba de una idea novedosa, sobre cuya aplicación existían muchas dudas. No obstante, funcionó. Los diversos sectores sociales organizados, asociaciones de vecinos, cámaras empresariales, sindicatos, cooperativas etc. –en un proceso en el que participa el 10 por ciento de la población– nombraron delegados que resuelven, cada año, cómo se deben gastar los recursos de la comunidad.

Los resultados han sido asombrosos. Numerosos programas innecesarios para la comunidad, pero sí para mantener redes clientelares, desaparecieron o se reorientaron.

Prioridades comunales. Los recursos se destinaron a la prioridades sentidas por la gente, se resolvieron rápidamente los problemas de seguridad ciudadana en la ciudad, infestada hasta entonces de chapulines, los ciudadanos volvieron a andar tranquilamente por las calles y se iniciaron reformas de largo alcance. Me tocó estar en Porto Alegre a finales del 98, y visité un proyecto muy interesante para resolver simultáneamente el desempleo, el riesgo de desastres, la necesidad de vivienda y la contaminación.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌