Opinión

Organizadores de Miss Nicaragua: nuevas víctimas de la dictadura

De lo único que son culpables los organizadores del concurso en Nicaragua es de haber trabajado con imparcialidad

OP_CARLOSFERNANDOCHAMORRO
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Las acusaciones delirantes que la policía del régimen Ortega Murillo ha lanzado contra la directora de la organización Miss Nicaragua, Karen Celebertti, desterrada la semana pasada, y contra su esposo, Martín Argüello Leiva, y su hijo Bernardo Argüello Celebertti, secuestrados y desaparecidos, han provocado estupor y una rotunda condena entre los nicaragüenses y en la opinión pública internacional.

A estos tres ciudadanos, que forman parte de la organización que promovió la coronación de Sheynnis Palacios, Miss Nicaragua, en el certamen de Miss Universo, y que por lo tanto son copartícipes de ese gran triunfo nacional, se les imputan sin ninguna prueba los delitos de “conspiración, traición a la patria, terrorismo, incitación al odio, crimen organizado y lavado de dinero”, entre otras fabricaciones inventadas en el búnker de El Carmen.

En realidad, de lo único que son culpables es de haber trabajado con imparcialidad y profesionalismo para organizar el concurso de Miss Nicaragua y de haber apoyado en su preparación a Sheynnis Palacios, quien, con su derroche de belleza, talento y carisma, se convirtió en Miss Universo hace dos semanas en San Salvador.

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