Opinión

Monopolio en Internet

La falta de competencia atenta contra el desarrollo nacional

Si Costa Rica logra salir del subdesarrollo en el próximo siglo en el campo tecnológico, habrá conquistado este hito pese a Radiográfica Costarricense S. A. (RACSA), empresa que domina monopólicamente el acceso a Internet en el país.

Desde la invención de la imprenta por Gutenberg, no ha surgido un instrumento, en el orden de la información y la comunicación, con el potencial de cambio e impacto que tiene la poderosa y ubicua Internet. La imprenta permitió la masificación de los libros. El individuo pudo, por primera vez, ilustrarse sin la necesidad del intérprete poseedor y lector en voz alta del manuscrito. Con la divulgación masiva del conocimiento florecieron nuevas ideas e irrumpió el Renacimiento. La imprenta formó la base tecnológica de la sociedad moderna.

Ese proceso se inició hace 500 años. Hoy Internet multiplica y disemina el poder que brinda la información. Toda persona con acceso a la red no solo puede informarse sobre cualquier tema, sino, además, expresar su opinión sin censura alguna. La multiplicidad de enfoques existentes sobre cualquier materia ha evitado la monopolización del conocimiento. Internet dificulta --si no evita-- la manipulación de la opinión por los poderes tradicionales.

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