Opinión

Los dos bonos demográficos

Aspectos que coadyuvan a disipar visiones apocalípticas de la demografía del país

Costa Rica disfruta de un bono o dividendo demográfico desde hace décadas, y en años recientes la demografía le está girando un segundo bono que es menos conocido. Trataré de explicar en qué consisten estos bonos. Espero que esto disipe visiones apocalípticas de la demografía del país, que pretende despojar a la gente de sus derechos reproductivos -sí, y entre estos derechos está el de esterilizarse en hospitales públicos- para que tengamos mano de obra barata dispuesta a recoger café, cortar caña o prestarnos servicios domésticos.

En el ciclo vital de la persona hay un tiempo para crecer y prepararse, otro para producir, y reproducirse y un tercero para ser abuelo, descansar y cosechar los frutos de una vida de trabajo. La demografía hace que en una sociedad varíe el balance numérico de personas en estas tres etapas vitales. En un extremo está la demografía del derroche de vida, que prevaleció en casi toda nuestra historia y que es más cercana a las especies inferiores, consistente en reproducirse en grandes números para compensar una elevada mortalidad. En este régimen, la vida carece de sentido una vez concluida la reproducción. En el otro extremo está la demografía de economía de vida, en la que la mortalidad es mínima y la natalidad también es baja pues, si no lo fuese, tendríamos explosión demográfica que eventualmente elevaría otra vez la mortalidad, como lo predijo Malthus.

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