Opinión

Los años 40 y los 90

La diferencia entre una corte y un equipo de trabajo

Miguel Sobrado

En los años treintas, al igual que en los ochentas, nuestro país entró en una crisis que deterioró el tejido social y amenazó la estabilidad nacional. En los treintas el proceso de maduración y de puesta en marcha de la reforma del Estado se prolongó hasta finales de la década de los cuarentas. Las reformas fueron profundas y afectaron tanto el campo social como económico, produciendo una nueva Costa Rica. De ser el penúltimo país más pobre de Centroamérica, pasamos treinta años después a ser el más rico en ingreso per cápita.

Las transformaciones de entonces fueron dirigidas, sin embargo, con visiones de futuro, gestadas por grupos de pensamiento y acción política que se fueron haciendo compartidas, después de un período de confrontaciones. En este proceso jugaron un papel destacado intelectuales-políticos con alma estadistas. Para la mayoría de los costarricenses las reformas de entonces se asocian con los nombres de quienes las llevaron a cabo: Calderón Guardia y Figueres Ferrer. Existen, no obstante, dos documentos de la época que nos señalan a los gestores de las visiones de futuro que guiaron la acción. Se trata: a) En lo social: el Programa Mínimo del Partido Comunista de 1931 y b) en los económico y político: "Estudio sobre economía costarricense" tesis de grado de Rodrigo Facio de 1940.

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