Opinión

La unanimidad que compromete

Los 21 votos recibidos representan una confianza que debe corresponderse con investigaciones oportunas, atención a las víctimas y rendición de cuentas

Fiscal General
La decisión de reelegir a Carlo Díaz como fiscal general no estuvo exenta de observaciones sobre la gestión del Ministerio Público. Alonso Tenorio

La reelección de Carlo Díaz como fiscal general de la República, con el voto unánime de 21 magistrados presentes en Corte Plena, constituye una señal importante para nuestra institucionalidad. En momentos de tensiones entre poderes y de cuestionamientos al Poder Judicial, la Corte ha sabido deliberar y expresar, sin divisiones, su confianza en quien tiene a cargo la dirección del Ministerio Público.

Esta decisión no implica vencedores ni vencidos, sino que reafirma el valor de la independencia judicial, que no se mide por la cercanía o distancia respecto de un gobierno, sino por la libertad con la que sus órganos cumplen las responsabilidades que la Constitución les confía.

Alexander Hamilton escribió en El Federalista N.° 78 que la independencia de los tribunales es especialmente indispensable en una Constitución que limita el poder. Más de dos siglos después, ese principio conserva plena vigencia: la independencia de la justicia no constituye un privilegio de sus funcionarios, sino una garantía de los ciudadanos.

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