Opinión

La política a lo chimpancé

Movimiento retrógrado en política costarricense

Frans de Waal, un destacado zoólogo holandés que trabaja en los Estados Unidos, es famoso por sus investigaciones sobre la conducta social de los antropoides. En Chimpanzee Politics, libro aclamado internacionalmente, muestra que estos, nuestros parientes mas cercanos en la escala zoológica, y con quienes compartimos el 98% de los genes, tienen muy desarrollado el sentido de la política. Surge en el momento, muy antiguo evolutivamente, en que empieza la vida social en seres gobernados por sí mismos o por lo que se pueda llamar “cultura”, en contraposición al mero instinto, que determina la conducta en animales de mente y libertad menos desarrolladas, como las hormigas o las abejas.

La política es el instrumento para tomar y ejercer el poder asociado a la autoridad; o sea, lo que se impone, aun contra la voluntad del receptor, a diferencia de otras formas de poder. En las formas sencillas de sociedad como la tribu, el más fuerte es a la vez la autoridad. Pero ello requiere obtener la colaboración de otros, y ahí nace la política.

La relación clientelar como fundamento del poder, buscado por sí en provecho personal, a partir de una red de favores, y no para propósitos superiores, es el sustento de la política en los chimpancés, en la misma forma en que también fundamenta la política de visión distrital que ha pasado a regir el país. El macho alpha reparte la presa entre las hembras y las crías, así como entre los machos de menor rango que son sus aliados y que no amenazan su dominación; pero no sucede así con sus rivales, a los que excluye.

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