Opinión

La ley y el derecho

El derecho está en la sentencia y no en la ley

Una ley es –debe serlo– el reflejo de la realidad social en el momento de ser promulgada. Es una norma para esa realidad. El derecho debe ser un ordenamiento jurídico para una época determinada. Al envejecer la ley, pierde consistencia porque su lógica es directamente proporcional a su tiempo. Una ley que se quiera aplicar cien años después de promulgada, seguirá siendo ley, pero posiblemente ya no sea derecho.

El derecho es un ordenamiento normativo, conjunto de disposiciones –consecuencia del poder legítimo–, que reglamenta las relaciones de convivencia de la sociedad y que permite el concierto, el hacer las cosas bien para lograr la paz. Por eso es derecho en cuanto puede ser aplicado naturalmente al responder a la necesidad de un tiempo determinado.

El derecho es la espiritualidad de la ley, su alma, el ideal que en esa ley dejó impreso el legislador. El derecho es ley escrita promulgada; pero entendiendo que, al perder la ley su propia realidad, deja de ser derecho. Una ley, fuera de su propio tiempo, no puede garantizar la necesaria sobrevivencia de la sociedad. Por lo tanto, no podrá ordenar las cosas bien ni asegurar la paz.

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