Opinión

Imagen derrumbada

Ahora solo habla la realidad

Los politólogos se preocupan, y con razón, de la manipulación de la verdad para efectos políticos, mediante la propaganda. En la moderna sociedad de masas, la imagen creada por la propaganda y divulgada por los medios de comunicación no siempre corresponde a la verdad, y puede más bien presentar un producto falso.

Esta disparidad entre imagen y verdad es una de las mayores amenazas para la democracia y el sistema representativo, equivale en lo político al engaño que conduce a la estafa, de la que se ocupa el Código Penal.

La rebelión de las urnas, en que prácticamente la mitad del electorado le volvió las espaldas a los dos partidos tradicionales, es fundamentalmente una rebelión contra la mentira y a favor de la verdad, tal como dije en un artículo anterior: contra la imagen falsa que no corresponde a la verdad.

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