Opinión

Gestión pública secuestrada

Todos sabemos que la gestión pública es lenta y poco eficiente, pero eso no está en el ADN de los empleados públicos, sino en el sistema de gestión del Estado.

Un ejemplo cotidiano: la normativa institucional de Registro de Proveedores por institución y el procedimiento de pedir facturas pro forma para hacer más “competitivas” y “transparentes” las compras menores son una trampa que, en la realidad, atrasan y encarecen la ejecución de los proyectos públicos. Un solo proveedor puede inscribir sus socios y jugar con los precios. Esto es aún mayor, si se les hace el juego desde la institución compradora. No es por casualidad que las instituciones públicas terminan comprando los productos más caros y de menor calidad.

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