UCR abrirá tres nuevas carreras y aumentará un 3% el presupuesto para becas
Las tres nuevas opciones académicas se impartirán exclusivamente en sedes regionales
La Universidad de Costa Rica avanzó 36 posiciones en el QS World University Rankings, hasta ubicarse en el puesto 463 del mundo. Consolida así su liderazgo en Centroamérica y el Caribe. Rafael Pacheco Granados
Carlos Araya Leandro
Las universidades tenemos la responsabilidad de comprender los cambios de nuestro tiempo y, sobre todo, de anticiparnos a ellos. En una sociedad marcada por aceleradas transformaciones tecnológicas, productivas, ambientales y laborales, actualizar la oferta académica no constituye simplemente un ejercicio administrativo: es una decisión sobre el futuro.
Con esa convicción, la Universidad de Costa Rica (UCR) impartirá, a partir de 2027, tres nuevas opciones académicas: Ingeniería en Procesos de Manufactura, en la Sede del Caribe; Ciencia de Datos, en la Sede del Atlántico, y Manejo Integral del Recurso Marino-Costero, en la Sede del Sur.
Habíamos propuesto, además, una cuarta carrera: Ingeniería en Computadoras y Semiconductores, desarrollada conjuntamente por las escuelas de Computación e Informática e Ingeniería Eléctrica. Esta propuesta no obtuvo la aprobación necesaria este martes, pues la rectora del Instituto Tecnológico de Costa Rica se opuso. La Universidad mantiene su convicción de que el país requiere formar talento especializado en este campo y espera lograr el aval la próxima semana en una nueva sesión.
Estas nuevas opciones responden a áreas estratégicas para el desarrollo nacional y a las transformaciones del entorno productivo, científico y tecnológico, que requieren capacidades cada vez más especializadas. La manufactura avanzada, el análisis de datos y los recursos marino-costeros constituyen ámbitos en los que Costa Rica enfrenta nuevos desafíos y, al mismo tiempo, importantes oportunidades para la generación de conocimiento, la innovación y el desarrollo sostenible.
Diez estudiantes de Física de la UCR cursarán becas, pasantías y escuelas de verano en institutos de investigación de alto nivel. En junio pasado, trascendió que diez estudiantes de Física de la UCR cursarán becas, pasantías y escuelas de verano en institutos de investigación de alto nivel. (UCR/Divulgación)
Pero hay otro elemento que merece especial atención: tres de las cuatro nuevas opciones se impartirán exclusivamente en sedes regionales.
No se trata únicamente de llevar nuevas carreras fuera de la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio. Se trata de “construir universidad” desde nuestros territorios, ampliar las oportunidades educativas y vincular la formación académica con las características, capacidades y posibilidades de desarrollo de las distintas regiones del país.
La regionalización universitaria requiere precisamente eso: decisiones concretas. En el presupuesto institucional para 2027, los recursos destinados a la regionalización crecerán un 1% y se crearán 39 plazas de apoyo administrativo y seis tiempos completos para fortalecer la investigación en las sedes regionales. Son acciones que amplían sus capacidades y consolidan las condiciones necesarias para desarrollar con excelencia la docencia, la investigación y la acción social.
Estas decisiones adquieren mayor relevancia ante un contexto financiero particularmente restrictivo. A pesar de que el financiamiento estatal de la Universidad no tendrá crecimiento para 2027, decidimos incrementar en un 3% el presupuesto destinado a becas estudiantiles, lo que representa más de ¢1.250 millones adicionales.
La razón es sencilla: crecer académicamente carecería de sentido si las condiciones económicas impidieran a una persona permanecer en la universidad. La excelencia y la equidad no son objetivos contrapuestos. En una universidad pública, deben avanzar juntas.
Los resultados alcanzados durante este año también nos indican que vamos por un camino que debemos profundizar. La Universidad de Costa Rica avanzó 36 posiciones en el QS World University Rankings, hasta ubicarse en el puesto 463 del mundo, consolidando su liderazgo en Centroamérica y el Caribe y su presencia entre las universidades destacadas de América Latina.
Un reconocimiento internacional de esta naturaleza no constituye un fin en sí mismo. Su verdadero significado reside en demostrar que Costa Rica puede producir conocimiento, formar talento y desarrollar investigación con estándares capaces de dialogar con las mejores instituciones del mundo.
Queda, por supuesto, mucho por hacer.
Uno de nuestros mayores desafíos es continuar mejorando la infraestructura, tanto en las sedes regionales como en la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio. Laboratorios, aulas, bibliotecas, residencias, espacios deportivos y servicios de vida estudiantil son parte de las condiciones que hacen posible la actividad académica. Una universidad viva, que investiga, enseña, innova y crece, necesita infraestructura acorde con sus aspiraciones.
La Universidad de Costa Rica debe continuar transformándose. No para seguir cada tendencia de manera irreflexiva, sino para interpretar los cambios, anticipar necesidades y responder responsablemente a la sociedad.
Las nuevas carreras que comenzarán en 2027 representan precisamente esa universidad: una institución que renueva su oferta académica, fortalece sus sedes, protege las oportunidades de su estudiantado, invierte en conocimiento y mantiene una mirada abierta al mundo.
Los desafíos son enormes y los recursos, limitados. Pero esas circunstancias no pueden conducirnos al inmovilismo. Deben impulsarnos a establecer prioridades, innovar y utilizar responsablemente cada recurso disponible.
Porque nuestra Universidad demuestra su valor no solamente por lo que ha construido a lo largo de sus 86 años de historia, sino por su capacidad permanente de imaginar, junto con la sociedad, el país que todavía podemos construir.
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Carlos Araya Leandro es rector de la Universidad de Costa Rica.