Foros

Si muriera este año, ¿qué problemas les estaría heredando a los míos?: la pregunta que todos deberíamos hacernos

Una de nuestras mejores herencias será librar a los que amamos del viacrucis de la confusión, el calvario de la burocracia y los costos excesivos

Funeral, planes funerarios, carroza fúnebre, flores de difunto
Pasados el funeral y el entierro, la vida continúa y, en muchos casos, tocará darles seguimiento a las tarjetas de crédito, las cuentas bancarias, los préstamos pendientes y los ahorros programados de la persona que falleció. Shutterstock
Funeral, planes funerarios, carroza fúnebre, flores de difunto
Pasados el funeral y el entierro, la vida continúa y, en muchos casos, tocará darles seguimiento a las tarjetas de crédito, las cuentas bancarias, los préstamos pendientes y los ahorros programados de la persona que falleció. (Shutterstock/Shutterstock)

Hay vida después de la muerte, pero no me refiero con esto al espíritu de la Semana Mayor. No estoy hablando de creencias, sino de las decisiones prácticas que todos –tarde o temprano– debemos tomar en vida y que pueden marcar la diferencia entre sumir a nuestra familia en un infierno o, por el contrario, allanarle el camino cuando fallecemos.

Nuestra cultura rehúye el tema de la muerte. Pocos se atreven a pensar o hablar de lo que inevitablemente sucederá: la partida de padres, abuelos o incluso de los más jóvenes, sea por superstición, por tabúes culturales o por el temor de parecer interesados ​​en lo económico. Sin embargo, en esta sociedad capitalista, hemos tejido un entramado de reglas y trámites que nos vinculan entre nosotros de maneras que a menudo ni imaginamos.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌