Foros

La mariposa monarca y el poder intergeneracional de la resiliencia

La deforestación de los bosques de oyamel, los cambios en la temperatura y la pérdida de hábitats adecuados hacen que hoy su viaje sea más largo, incierto y peligroso

20/11/2019. MATERIAL EMBARGADO HASTA SU PUBLICACION EL LUNES 2 DE DICIEMBRE EN LA NACION. Mariposario de la Universidad de Costa Rica, San Pedro. Hora: 09:00 a.m. En el Mariposario que se ubica dentro de la Reserva Leonelo Oviedo de la Universidad de Costa Rica, biólogos estudian el comportamiento de la mariposas, insectos considerados un bioindicador muy importante debido a que son muy sensibles a los cambios de hábitat. Modificaciones en los patrones de humedad, sol y lluvia, entre otros, pueden afectar la longevidad y ciclo de vida de las mariposas, problema que estudian los expertos de este lugar. En la foto, una mariposa Monarca, de la familia Nymphalidae, superfamilia Papilionoidea. El biólogo Ricardo Murillo afirma que las mariposas de Costa Rica se adaptaron para tener pocas horas de sol todos los días y también lluvia, con estas condiciones hay abundancia de mariposas pues tienen la humedad necesaria de la lluvia y dos o tres horas para hacer lo que es la alimentación de adultos, la dispersión y el apareamiento. Sin embargo, este invierno en muchos días no han contado con estas condiciones.
Fotos: Mayela López
20/11/2019. MATERIAL EMBARGADO HASTA SU PUBLICACION EL LUNES 2 DE DICIEMBRE EN LA NACION. Mariposario de la Universidad de Costa Rica, San Pedro. Hora: 09:00 a.m. En el Mariposario que se ubica dentro de la Reserva Leonelo Oviedo de la Universidad de Costa Rica, biólogos estudian el comportamiento de la mariposas, insectos considerados un bioindicador muy importante debido a que son muy sensibles a los cambios de hábitat. Modificaciones en los patrones de humedad, sol y lluvia, entre otros, pueden afectar la longevidad y ciclo de vida de las mariposas, problema que estudian los expertos de este lugar. En la foto, una mariposa Monarca, de la familia Nymphalidae, superfamilia Papilionoidea. El biólogo Ricardo Murillo afirma que las mariposas de Costa Rica se adaptaron para tener pocas horas de sol todos los días y también lluvia, con estas condiciones hay abundancia de mariposas pues tienen la humedad necesaria de la lluvia y dos o tres horas para hacer lo que es la alimentación de adultos, la dispersión y el apareamiento. Sin embargo, este invierno en muchos días no han contado con estas condiciones. Fotos: Mayela López Mayela López

La mariposa monarca (Danaus plexippus), con sus grandes alas de vibrante color naranja y negro es una de las especies más emblemáticas de América. Su migración anual abarca entre 4.000 y 5.000 kilómetros desde el norte de América hasta los bosques de oyamel en Michoacán, México. Un fenómeno natural que simboliza la resiliencia y la esperanza. Sin embargo, este viaje está cada vez más amenazado por el cambio climático, la deforestación y el uso de pesticidas.

Tres generaciones sucesivas de mariposas atraviesan montañas, desiertos y bosques, enfrentándose a peligros naturales y humanos, para completar su viaje de ida y vuelta. Cada generación de monarcas realiza una parte del viaje, pasando la antorcha migratoria a su descendencia.

La primera generación nace en Canadá y el norte de Estados Unidos, al final del verano. Su misión es viajar hacia el sur, a los bosques de oyamel en México, donde hibernará durante el invierno. Su gran tamaño les permite tener reservas de grasa que les darán suficiente energía para realizar el viaje, que dura entre dos y tres meses. Esta generación llega a vivir entre seis y ocho meses, lo cual la convierte en una de las mariposas más longevas del mundo.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌