Opinión

Falla política

Solo trabajando en serio se avanza

Hemos sostenido que la principal causa de la crisis del Estado es una falla en la conducción política, tanto por falta de representatividad y de control, como por agotamiento de la clase política que, carente de ideas y de energía, repite plañideramente las mismas excusas, y solo exhibe apariencias que, por todas partes, se le caen a pedazos.

Ello se advierte en todo. Un caso más, en la política turística, pese a la buena intención de algunos ministros del sector, en cuenta el actual. Porque conducirla adecuadamente requeriría un movimiento de todo el sistema, del que aquella clase es incapaz. Como lo dijo recientemente el delegado español en el último Congreso de Canatur, solo poniéndose a trabajar en serio se puede lograr un gran avance, y ello no se ha hecho.

Regalo del cielo. El boom turístico empezó a principios de la década del 90, como producto inesperado de la publicidad que recibió el país por el Premio Nobel de don Óscar Arias. Sin embargo, las autoridades públicas, a quienes cayó como un regalo venido del cielo, no hicieron nada por años para mejorar el aeropuerto y las carreteras. Por ello, pese a las dimensiones del boom –que si se hubiese aprovechado, ahora tendríamos un ingreso turístico del doble o del triple– pronto mermó el crecimiento por carencia de lo básico. A diferencia de, por ejemplo República Dominicana, que sí supo aprovechar sus circunstancias, y que ahora tiene un desarrollo turístico mucho mayor que el nuestro. O de España en su momento, que se ingenió para crear las circunstancias que aquí llovieron regaladas.

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