Opinión

¿Es libre el mercado del café?

¿Hasta dónde son eficaces los mecanismos de retención de cuotas?

Miguel Sobrado

La espectacular baja de precios del café, a finales de los ochentas, que se mantuvo hasta 1994 desalentó amplios sectores de caficultores en todo el mundo y produjo una reducción considerable en los inventarios mundiales.

Como los buenos precios, provocados por la noticia de la helada en Brasil ese año, descendieron a los pocos meses a niveles cercanos a los cien dólares, el desaliento se mantuvo entre los productores y no se produjo un "boom" en la oferta. Actualmente oferta y demanda de café se encuentra prácticamente equilibradas, con tendencias a estancarse o disminuir la producción del grano. Según algunos especialistas, de mantenerse esta tendencia podría generar en el mediano plazo un déficit importante del café y un alza significativa de precios. Aunque esta última información, de ser cierta, pudiera ser motivo de alegría para los sufridos caficultores, el propósito de este artículo no es generar alegrías, sino, tomando en cuenta el comportamiento de precios durante los últimos años, llamar a la reflexión y estudio sobre los mecanismos intervinientes en los mercados contemporáneos y sus posibles repercusiones sobre la crisis de la caficultura.

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