Opinión

El fin de una época

Empecemos a trabajar la reforma que requiere nuestro país

El fin de una época  - 1
El fin de una época - 1

América Latina, como continente, vive el agotamiento de su clase política tradicional. Quince años de fórmulas economicistas concentradoras de la riqueza de pocos y la desesperanza de muchos, han provocado su aislamiento y desmoronamiento progresivo. Charlatanes profesionales, como Bucaram en Ecuador, iniciaron la serie de sonoras derrotas, que se han ampliado más recientemente con caudillos retadores como Chávez en Venezuela, Morales en Bolivia o Huamala en breve en Perú.

En Costa Rica, el desgaste no ha sido menor. Las últimas elecciones fueron ganadas en número total de votos por los abstencionistas, y Liberación Nacional, a pesar del prestigio del Premio Nobel que le sirvió de pulmón artificial, todavía no confirma su triunfo en una pelea en que tenía inmensas ventajas financieras y de espacio mediático frente al PAC. El descontento de la población por la falta de ideas y propuestas de solución durante la campaña, ha sido grande.

Los ciudadanos que han votado por Óscar Arias, lo han hecho con la esperanza de un liderazgo capaz; y los que han votado por Ottón Solís lo han hecho pensando en sus cualidades o como un voto de rechazo a la clase política tradicional, concentrando sus votos en el candidato con mayores posibilidades de derrotarla.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌