Opinión

El enemigo público N. 1

Un oscuro órgano del Ministerio de Hacienda

Impidió que Japdeva renovase los muelles de Limón, e Incop los de Puntarenas y Caldera; que el ICE instalase teléfonos y construyese presas; que las vías públicas destrozadas se atendiesen; que los harapientos aeropuertos se renovasen oportunamente; que AyA construyese un alcantarillado sanitario, en vez de que los ríos sigan siendo cloacas abiertas y el subsuelo se envenene. ¿Quién es ese, o eso, que hace tanto daño? ¿Una siniestra conjura de fuerzas que quieren que nos caigamos a pedazos para después por hambre apoderarse de todo?; ¿los efectos de una mutación del virus de las "vacas locas", que ataca selectivamente el área del cerebro dedicada al gobierno?; ¿un acto de masoquismo colectivo?; ¿un rito primitivo y necrófilo de sacrificio humano y de autoinmolación? Nada de esto, pero muy parecido en cuanto a sus efectos.

En Limón hay desempleo y pobreza endémicos, y los precios del banano están por el suelo. El único futuro viable es el del turismo floreciente de los cruceros que en todo el Caribe buscan donde atracar; sin embargo, no hay espacio para recibirlos en Limón, y los muelles de carga están cada vez peor. Lo mismo en Puntarenas, donde a los turistas de los barcos se les recibe en un galerón indecente. No obstante, tal como lo reveló don Rodolfo Silva, dicha fuerza oscura impidió minuciosamente hace varios años que esta situación se arreglara, pese a que había fondos para ello. Si se hubiese hecho, ahora el turismo, que pasa de largo, sería la gran solución en ambos puertos.

Oscuridad e incomunicación . Desde hace décadas viene amarrando al ICE y procurando que no haga nada, pues le gusta la oscuridad y la incomunicación. Le encanta el autismo y desea vernos paralizados, para lo cual no necesita empujarnos mucho.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌