Opinión

Educación: calidad e inversión

Preocupante visión economicista sobre el acuciante problema del sistema educativo

A raíz del debate entre los candidatos Arias y Álvarez sobre el tema de la educación y los cargos formulados por el segundo al primero, de no haber aumentado, supuestamente, la inversión durante su gobierno, Ennio Rodríguez, quien sigue a Álvarez , expuso en estas columnas una preocupante visión economicista sobre el acuciante problema -cada vez más grave- de un sistema educativo que produce cifras alarmantes de pachucos titulados, sin conocimientos, sin capacidad crítica y sin formación para nada, según lo demuestran los resultados en las universidades. Para don Ennio, todo se reduce a gastar más en eso y pide -horror de horrores- suprimir el bachillerato.

Valores y concepción. Es cierto que se requiere gastar más en nuevas escuelas y colegios, en reparar los existentes, en libros, en más docentes, en extensión del sistema, pero eso es puramente instrumental, no es el problema. El problema es el sistema, sus valores, su concepción del educando, de la educación y de sus fines. Tal causa se detectó desde l981, cuando cambiado 8 años antes el sistema anterior -de muchos mejores resultados- por lo que en lo fundamental es el actual, la investigaciones de un grupo de psicólogas de la Universidad de Costa Rica, dirigido por la doctora Zaira Méndez, encontraron rendimientos muy alarmantes, pese a que en esos años el gasto educativo fue el más alto en la historia de Costa Rica. Tales investigaciones encontraron que, contra lo esperado, solo el 25% de los estudiantes alcanzaba a los 15 años el nivel del pensamiento abstracto y abandonaban el concreto propio de la infancia, y que, conforme los estudiantes avanzaban en la secundaria, más bien perdían la capacidad de razonamiento. Tan escandalosos resultados -prueba palmaria del fracaso del nuevo sistema- ampliamente divulgados por la prensa, cayeron en los oídos completamente sordos de las autoridades educativas.

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