Editorial

Periodismo infame

‘La Nación’ está orgullosa de contar entre sus accionistas a la familia Terán. Lamentamos que para enlodarnos se intentara arrastrarles por los chiqueros del periodismo infame

Este editorial no es una respuesta. La perversión del periodismo no merece contestación alguna, más allá de la que puedan decidir dar los afectados en los tribunales de justicia. No es una respuesta porque La Nación se resiste a descender hasta donde moran algunos de sus detractores. Hace caso omiso de la infamia y sigue adelante en cumplimiento de su trascendental función en la sociedad costarricense.

Este editorial es una denuncia del periodismo puesto al servicio de intereses inconfesos. Hablemos, entonces, del periodismo, y que el lector saque conclusiones sobre su calidad y motivaciones.

Los siguientes son hechos comprobados: a) La familia Terán Jiménez está entre los ochocientos treinta y nueve accionistas de La Nación. Tres miembros de la familia, no todos involucrados en el negocio inmobiliario, se reparten el 0,5% de las acciones. b) Manuel Francisco Jiménez, presidente ejecutivo de La Nación, es primo segundo de los señores Terán, desarrolladores, a partir de 1967, de unas cuarenta urbanizaciones en las cuales hay unos 5.000 lotes. c) La urbanización Haciendas El Gregal es uno de esos desarrollos. d) La Fiscalía de Colombia investiga inversiones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Costa Rica, hechas por medio de terceros. e) Según el noticiero televisivo colombiano RCN, la investigación incluye un lote en El Gregal y otros once en urbanizaciones ajenas a los señores Terán.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌