Editorial

Firmeza justificada

Unos 98 quejosos, entre miles de migrantes cubanos llegados al país, reclamaron el costo de los vuelos a México y se rehusaron a abordar los aviones

Costa Rica ha sido generosa, mucho más que sus países vecinos, con los migrantes cubanos. Les ha dado albergue y ha buscado soluciones para la continuación de su viaje. La actitud de nuestro gobierno nos enorgullece. Una vez más, demostramos el permanente compromiso del país con las causas humanitarias.

La mayor parte de los isleños han correspondido con su agradecimiento, pero un puñado de ellos menosprecia los esfuerzos de la Cancillería para resolver un problema, que parecía intratable, y se rehúsan a abordar los vuelos programados para llevarlos a México.

El presidente, Luis Guillermo Solís, y el canciller, Manuel González, reaccionaron con la firmeza y autoridad moral a que tienen derecho luego de su ejemplar desempeño frente a la crisis. Quienes desaprovechen los vuelos serán deportados. La ingratitud no merece otra respuesta.

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