Editorial

Editorial: Retos de la educación: reconstruir con diálogo y transparencia

Es necesario que los ciudadanos comprendamos que el país vive la peor crisis educativa en 40 años, como lo advirtió el Estado de la Educación. El gran desafío es corregir el rumbo y construir una educación basada en criterios técnicos, evaluaciones confiables y un diálogo abierto

Crisis en la educación en Costa Rica
Crisis en la educación en Costa Rica Canva/LN

La educación pública en Costa Rica está seriamente lesionada por decisiones erráticas, falta de transparencia y un dañino distanciamiento entre el Ministerio de Educación Pública (MEP) y los actores clave del sistema educativo. El gran desafío es corregir el rumbo y construir una educación basada en criterios técnicos, evaluaciones confiables y un diálogo abierto con docentes, universidades, sindicatos y el programa Estado de la Educación.

Enderezar las deficiencias que dejó la gestión de la ahora exministra Anna Katharina Müller –que se sumaron a las profundas fallas que arrastraba el sistema educativo por la pandemia de covid-19–, requiere una estrategia basada en evidencia, no en ocurrencias aisladas. No será viable para el nuevo jerarca, el economista Leonardo Sánchez Hernández, enmendar en 15 meses que le quedan a este gobierno lo que se torció en tres años o más, pero es primordial sentar bases sólidas para una recuperación a largo plazo.

En esa complicada tarea es fundamental que los integrantes del Consejo Superior de Educación (CSE), como órgano rector, actúen con compromiso y tomen decisiones independientes para alinear la educación pública con las necesidades de las nuevas generaciones y los intereses nacionales. Para ello, es vital que procedan ajenos a presiones políticas o religiosas y, sobre todo, que cada acuerdo sea sustentado en criterios técnicos y profesionales.

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