Editorial

Editorial: El nuevo reto de Europa: armarse

Como Estados Unidos ya no es un aliado confiable, Europa ha decidido fortalecer su músculo bélico. El camino será largo y complejo, pero es indispensable emprenderlo para poder negociar con Trump desde posiciones de mayor fuerza

Cumbre europea OTAN para defender a Ucrania
Cumbre europea OTAN para defender a Ucrania Canva

Han bastado menos de dos meses para que Europa llegue a una conclusión devastadora pero también realista: bajo la presidencia de Donald Trump, Estados Unidos ha dejado de ser un aliado confiable. Peor aún, cada vez luce más como adversario. Esta nueva realidad impacta varias dimensiones, como la comercial, la diplomática y la cultural. Sin embargo, el flanco más alarmante e inmediato es el defensivo. Varios hechos lo revelan.

Trump decidió negociar sobre Ucrania con el dictador Vladimir Putin, sin tomar en cuenta ni al país invadido por Rusia ni a Europa, que lo considera, apropiadamente, como su primera línea para detener el expansionismo ruso. Le suspendió la ayuda militar y de inteligencia estadounidense, vitales para su esfuerzo bélico, y ha puesto en duda la cláusula de defensa colectiva en que se asienta la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Los anteriores aspectos, sumados su abordaje transaccional de las relaciones internacionales, desdeñoso de principios, instituciones y reglas, son razones de sobra para la pérdida de confianza y, como consecuencia, la necesidad de que Europa construya una capacidad defensiva mucho más robusta.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌