Editorial

Editorial: Espejismos y realidades en la COP29

Como es frecuente, los logros estuvieron por debajo de las expectativas, pero algunos fueron relevantes

En la COP29 en Bakú, Azerbaiyán, los avances fueron insuficientes frente al desafío climático global.
Foto: AFP. ALEXANDER NEMENOV
En la COP29 en Bakú, Azerbaiyán, los avances fueron insuficientes frente al desafío climático global.
Foto: AFP.

La décimo novena Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP29) concluyó a primera hora del domingo en Bakú, capital de Azerbaiyán, con un resultado insuficiente. Se tomaron algunas decisiones que pueden calificarse como realidades. Si partimos de que serán cumplidas, algo se avanzará en la lucha para detener y adaptarnos a la crisis climática que cada vez nos envuelve con mayor rigor. Esto fue lo bueno. En cambio, también se acordaron una serie de promesas y exhortaciones que, a juzgar por su falta de concreción, se enmarcan en la categoría de los espejismos. Esto fue lo malo.

A ello hay que añadir, como una pésima señal, que, por segundo año consecutivo, la COP se celebró en un Estado petrolero con régimen autocrático. En el pasado, fue en los Emiratos Árabes Unidos, que había sido precedido por Egipto, también una dictadura con reducido compromiso ambiental.

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