Editorial

Editorial: El periodismo necesario

La labor del periodismo no puede limitarse a relatar los hechos, porque el compromiso de los periodistas es decir la verdad sobre los hechos

Equipo de periodistas trabajando en la redacción, revisando documentos impresos y digitales, simbolizando el compromiso del periodismo con la verdad sobre los hechos.
La labor del periodismo no puede limitarse a relatar los hechos, porque el compromiso de los periodistas es decir la verdad sobre los hechos. Foto: Shutterstock.

En 1947, una comisión establecida para estudiar la libertad de prensa en Estados Unidos publicó un informe que gravita hasta nuestros días sobre los debates en esa materia. El informe de la Comisión Hutchins, como se le conoce en homenaje al entonces presidente de la Universidad de Chicago Robert Maynard Hutchins, contiene una recomendación que, con el tiempo, ganó adeptos en el periodismo. Según el informe, la labor del periodismo no puede limitarse a relatar los hechos, porque el compromiso de los periodistas es decir la verdad sobre los hechos o, podríamos decir, la verdad detrás de los hechos.

La era del macarthismo, la guerra de Vietnam y el escándalo Watergate demostraron a los periodistas estadounidenses la razón de la Comisión Hutchins. Los informadores habían sido cómplices involuntarios del senador McCarthy, cuyas falsas acusaciones de infiltración comunista desataron una ola de terror que destruyó vidas y marcó época. McCarthy sabía que la ingenua idea de objetividad imperante entre los periodistas de aquel momento los obligaría a diseminar sus delirantes acusaciones en grandes titulares aunque luego, en la página editorial, los medios intentaran desnudar las falacias.

David Halberstam, periodista distinguido en Vietnam por informar la verdad detrás de los hechos, relata la historia de un colega que, en la época del macarthismo, asistía a las conferencias de prensa del senador para luego regresar a la redacción y escribir, con furia, toda suerte de improperios sobre las obvias y destructivas mentiras que acababa de escuchar. Apaciguada la frustración y resignado a ser fiel a aquel modelo de periodismo que le impedía decir la verdad sobre los hechos, rompía la página, ponía una nueva hoja de papel en la máquina y comenzaba a escribir una entrada conforme con los cánones de la época: “El senador Joseph McCarthy dijo ayer, en una conferencia de prensa celebrada en el Capitolio…”.

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