Editorial

Buena coreografía

El lunes, en una encrucijada crítica, el gobierno presentó una bien planeada coreografía ante la comisión investigadora de los créditos del Banco de Costa Rica

El gobierno ha dado muchas muestras de torpeza en materia de comunicación, pero el lunes, en una encrucijada crítica, presentó una bien planeada coreografía ante la comisión investigadora de los créditos del Banco de Costa Rica. El acontecimiento alcanzó al país en general gracias a los medios de comunicación.

La comparecencia del presidente, Luis Guillermo Solís, bajo juramento, para ser interrogado por los legisladores integrantes de la comisión despertó el interés propio de un hecho histórico y las expectativas se soltaron al galope. La Casa Presidencial escogió la fecha, entre dos importantes partidos de fútbol de la Selección Nacional y pocas horas antes despejó dudas sobre el acceso de la prensa, proclamando su voluntad de transparencia.

La jornada comenzó con un detallado informe del Ministerio de Economía sobre las barreras no arancelarias a la importación de cemento. La información suministrada por la ministra de Economía, Geannina Dinarte, se hizo más atractiva con la inédita revelación de un acuerdo del 2005, con participación oficial y de las empresas cementeras, para establecer normas difíciles de cumplir por los importadores.

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