Opinión

¿Designio o azar?

Todas las explicaciones sobre el origen del universo, menos la divina, desembocan en absurdos

Juan José Sobrado Ch.

¿Son los seres vivientes producto sólo del azar y la selección natural, como lo afirma la teoría darwiniana de la evolución, o existe una programación u orden --designio, si lo atribuimos a un Creador-- según el cual la materia, conforme grados de complejidad creciente, desenvuelve espontáneamente ese orden programado, al igual que la semilla produce el árbol? ¿Actúa ese orden programado como fuerza de base, junto con el azar y la selección natural, para producir la evolución, según lo sostiene el científico norteamericano Stuart Kauffman, en sus recientes libros The Origins of Order y At Home in The Universe, de gran impacto en los círculos científicos e intelectuales de los Estados Unidos? O sea, que la evolución sería el resultado conjunto de esos tres elementos. Y si esa programación u orden, que requeriría una superinteligencia, no la atribuimos al designio de un dios Creador, ¿entonces a qué, o a quién atribuirla? ¿No sería cualquiera otra posibilidad más ilógica que la de un Creador?

Para el darwinismo, el único instrumento del cambio (con el que opera la selección natural) es el azar. Pero las leyes matemáticas de la probabilidad llevan a descartar esa posibilidad --según lo expuse en un artículo anterior-- por la altísima improbabilidad de que por esa vía se hayan podido producir hasta las más simples bacterias.

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