Opinión

Contradicciones de la reforma

Nuestra clase política carece de visión de futuro

Miguel Sobrado

La reforma del Estado deriva de la urgente necesidad de adecuar, a las nuevas condiciones imperantes en el país y en el mundo, sus funciones como promotor y garante del desarrollo de la economía y de la sociedad en su conjunto.

Las nuevas realidades devienen del desarrollo científico técnico y del proceso de globalización progresiva de la economía. Estos cambios demandan ajustes impostergables de nuestra economía y de nuestra desfasada clase política, en los que el Estado está llamado a jugar un papel destacado. La importancia del Estado radica, no en que sea grande o que asuma funciones que puede realizar mejor la iniciativa privada, sino en que parta de una visión de futuro compartida, que oriente su quehacer y sustente su autoridad.

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