Opinión

Consecuencias del caso Herrera Ulloa

Cabrá el recurso de revisión contra numerosas sentencias condenatorias

La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de 2 de julio del 2004, en el caso Herrera Ulloa vrs. Costa Rica, tiene consecuencias que transcienden el caso mismo y afectan a todo nuestro sistema jurídico.

Consecuencias en el caso concreto. Para el caso concreto dice la Corte que la sentencia condenatoria contra Herrera violó la libertad de pensamiento y expresión, consagrada en el art., 13 de la Convención, al obligarlo a probar la verdad de lo dicho por periódicos europeos, que él reprodujo parcialmente. La sentencia reconoce, sin embargo, la posibilidad de imposición de límites razonables a la libertad de expresión por la legislación interna, sin que se viole el artículo 13 de la Convención. Pero dice que exigir la prueba de verdad en el caso de que el periodista reproduzca lo dicho por otro diario es una limitación irracional a la libertad de pensamiento y de expresión, por lo que condena al Estado costarricense, por tener una norma que permite tal conducta. A favor de Mauricio Herrera se dicta una indemnización, a cargo del Estado, de $20.000y $10.000 en costas, mientras que se rechaza la pretensión del representante de La Nación de ser parte en el proceso.

La sentencia de la Corte es importante, en tanto que establece, para el caso concreto y en el futuro, la no aplicabilidad del art. 152 del Código Penal (Publicaciones de ofensas). Pero es importante en tanto que establezca que el honor es un bien jurídicamente tutelado, si la tutela se hace racionalmente. Las pretensiones de SIP y de ciertos grupos, que no querían una tutela penal del honor, sino que pretendían que la víctima de una lesión a la honra fuera a la vía civil, fueron derrotadas.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌