Columnistas

Urge repensar el Consejo Superior de Educación

Es imposible resumir en un par de minutos todo lo que hay que hacer para salvar la educación; ya no bastan los verbos ‘mejorar’, ‘fortalecer’ ni ‘modernizar’ el sistema educativo costarricense

Crisis en la educación
Crisis en la educación Canva

“Diga en uno o dos minutos cuál es su propuesta para educación”, es una de las preguntas obligadas que les harán a los diversos candidatos en la cercana campaña electoral. Es imposible resumir en un par de minutos todo lo que hay que hacer para salvar la educación –sí, ya no bastan los verbos “mejorar”, “fortalecer” ni “modernizar” el sistema educativo costarricense; hemos llegado al punto de necesidad de salvamento–. El problema es de larga data y es multifactorial, por lo que cualquier respuesta que pretenda ser realista debe hacer referencia a los diversos factores que están haciendo aguas en el barco educativo.

Uno de los factores clave que se deben abordar y que esperamos escuchar en esas entrevistas, es la reforma del Consejo Superior de Educación (CSE) que es, por mandato constitucional, el órgano rector en materia educativa. El CSE es un rara avis en nuestra arquitectura estatal, pues ningún otro ministerio tiene un órgano colegiado rector, con personalidad jurídica propia.

El rango constitucional (art. 81 de la Constitución), en teoría, le da autonomía; en la práctica, carece de independencia presupuestaria, lo cual no es el único problema. En varias entrevistas y artículos de opinión, la veterana educadora Eleonora Badilla Saxe, miembro del Movimiento Mauro Fernández Acuña, ha manifestado que mientras no se transformen la conformación y las funciones del Consejo, ningún lineamiento, propuesta o iniciativa bastará para arreglar la educación pública del país.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌