Columnistas

Una constituyente es innecesaria

La mayoría de los problemas de nuestro régimen de gobierno se solucionarían con reformas legales puntuales, sin necesidad de cambiar la Constitución.

Rubén Hernández Valle
Rubén Hernández Valle

Estoy en total desacuerdo con la eventual convocatoria a una asamblea constituyente porque no sería políticamente conveniente ni jurídicamente necesaria.

Está empíricamente demostrado que las convenciones constitucionales solo tienen razón de ser cuando se rompe el orden constitucional (golpe de Estado, revolución, etc.) o cuando se produce un cambio de valores en la sociedad civil (por ejemplo, la revolución religiosa en Irán durante el gobierno del sha, etc.). Fuera de estas dos hipótesis, no se justifica la convocatoria a una asamblea constituyente, dado que el funcionamiento simultáneo de un gobierno elegido constitucionalmente y un órgano constituyente genera la existencia de conflictos políticos y jurídicos insalvables.

Por ejemplo, si la asamblea constituyente fuera dominada por un partido o una coalición de partidos diferentes al gobernante, está claro que habría constantes roces políticos, pues los constituyentes tratarían de gobernar desde su asamblea. Ello traería, como consecuencia directa, una gran inseguridad política y jurídica al país, lo cual podría desembocar en una paralización del Gobierno.

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