Columnistas

Ramos y el reto de renovar el PLN

El tablero apenas se está armando. Nada puede predecirse de aquí al 1.° de febrero, salvo que la campaña será feroz

Eduardo Ulibarri, periodista y analista.
Eduardo Ulibarri, periodista y analista.

Los cuatro precandidatos que compitieron en la convención del PLN llamaron a la renovación del partido. También la impulsa su secretario general, Miguel Guillén. El 11 de octubre pasado, 22 dirigentes publicaron una “Carta abierta” pidiendo reformas “en materia ética, ideológica y de organización”. Los encabezó Álvaro Ramírez Bogantes, jefe de campaña de Álvaro Ramos, quien, ya convertido en candidato, ha insistido en el propósito.

Meses atrás, se aprobaron reformas a sus estatutos para eliminar los puestos vitalicios de los excandidatos presidenciales y ampliar y diversificar la Asamblea Nacional, que pasará de 139 a 240 miembros.

Conclusión posible: la necesidad de cambio ha adquirido cierto ímpetu. Sin embargo, de ahí a pulir la chamuscada marca del partido y seducir a un electorado nacional apático y ayuno de identidades políticas, hay distancia. La nueva “normalidad” electoral es la fragmentación; lo que puede lograr una agrupación no depende solo de ella, sino del resto, y no será nada fácil doblegar las rígidas redes de poder internas del PLN, aunque se hayan diluido con la nueva asamblea.

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