Columnistas

Pulpería diplomática

Armando Mayorga

Esto no se puede quedar así de dudoso. Ya urge una investigación judicial y política del manejo de pulpería del servicio exterior, donde cualquier mafioso se lleva un nombramiento o un pasaporte diplomático.

¿Cómo es que el 22 de diciembre de 1993 el exvicecanciller liberacionista Carlos Rivera Bianchini recomienda a un mafioso ruso como cónsul honorario de Costa Rica en Moscú y una servil Cancillería, manejada por el partido de oposición, le da el visto bueno 24 horas después? ¿Era acaso un regalo de Navidad?

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