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Página quince: Fortalecer la democracia desde la empresa privada

Los programas de responsabilidad social deben dirigirse hoy a combatir la desinformación.

Abogada, activista cívica
Abogada, activista cívica

“Antes que con la cédula, la ciudadanía se ejerce con información”, afirmó Gustavo Román Jacobo, asesor político del TSE, en una entrevista que le hicimos recientemente Kevin Casas y yo para Micrófono compartido, de la plataforma de pódcasts DVERGENTE.

Esa afirmación pone en perspectiva la relevancia de la participación electoral frente a la del debate público que nutre y moviliza esa participación. En otras palabras: es deseable mantener altos niveles de involucramiento electoral, pero más deseable aún es tener electores informados y reflexivos, que no vayan a votar como borregos guiados por maquinarias electorales partidistas, sino que participen con criterio y de forma permanente en el debate público en torno a los problemas y las oportunidades del país.

La participación permanente va mucho más allá de reaccionar a cada noticia —cierta o falsa— con una opinión espontánea y visceral, de ser un nodo más de la red alimentadora del flujo de información en infinidad de direcciones; debemos ser conscientes de la responsabilidad que conlleva ser gatekeepers, esa potestad de transmitir o mediar todo tipo de información. En la punta de nuestros dedos tenemos el potencial de contribuir o de atentar contra la convivencia democrática.

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