Columnistas

Nuestro deber de prevención con los jóvenes

La marginalidad, la pobreza, el desempleo y otras carencias se ensañan mucho más con los jóvenes

En medio del populismo punitivo al que algunos reducen la respuesta a la inseguridad, debemos atender las voces sensatas e integrales de especialistas en la materia, sobre todo cuando se refieren al eslabón más expuesto de la cadena delictiva: los jóvenes.

Hacia ellos, como sociedad, tenemos la mayor responsabilidad de prevención. Lo entienden y han expresado muy bien, en recientes entrevistas, el director del OIJ, Randall Zúñiga, y los tres jueces coordinadores del nuevo (y necesario) Tribunal Penal Especial sobre Delincuencia Organizada. Hablan desde el conocimiento especializado, la responsabilidad de sus cargos y una abundante experiencia de campo.

Los jóvenes que participan en los grupos criminales —afirma don Randall— “no tienen la socialización completa”, porque “tuvieron la covid-19 por medio, que generó una gran exclusión escolar”. Consecuencia: “Son fácilmente manipulables por un tercero”.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌