Columnistas

Nadando sin orilla

Todos los días tenemos la dosis de muertes, ajusticiamientos, robos, asaltos, violaciones, impericias, injusticias, errores de cálculos, errores de planificación, faltas de presupuesto, faltas de moral, faltas de programas y de resoluciones

Persona se ahoga, ahogándose, nadar para no ahogarse, ahogo, agua hasta el cuello, nadar sin orilla
Te sientes cansado, agotado de nadar sin dirección entre las aguas de una corriente inmensa. Te sientes ínfimo. Foto: Shutterstock Shutterstock
Persona se ahoga, ahogándose, nadar para no ahogarse, ahogo, agua hasta el cuello, nadar sin orilla
Te sientes cansado, agotado de nadar sin dirección entre las aguas de una corriente inmensa. Te sientes ínfimo. Foto: Shutterstock (Shutterstock/Shutterstock)

¿Así nos sentimos? Sí, como si fuéramos sobrevivientes de un naufragio en la noche perdida de los tiempos, sin divisar orilla o tabla a la cual aferrarnos para tomar aire. A la espera de algún bote rescatista o alguna costa donde llegar con el último empeño de nuestras fuerzas.

Naufragio de los sistemas que vemos carcomidos en sus bases; corruptos, frágiles, siempre demostrando su ineficacia en la justicia, siempre dando prueba de su oscuridad en los negocios ocultos, en las redes ilícitas, en lo maleable de las cuentas, que difícilmente son claras en muchas de las áreas de la vida ciudadana.

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