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Maricarmen Abascal: cuando una tragedia se convierte en arma electoral

Tras vivir 70 años en el mismo piso de Madrid, Maricarmen Abascal fue desahuciada y murió sin regresar a su hogar. Su historia se convirtió en símbolo de la crisis de vivienda y en motivo de una nueva confrontación entre los partidos españoles

Murió Maricarmen Abascal (87), la jubilada que había sido expulsada de la vivienda que habitaba el pasado 23 de setiembre.
A las pocas horas del deceso de Maricarmen Abascal, la instrumentalización de su muerte ya era un hecho. En un estira y encoge ideológico, unos y otros se reprochan haber “matado” a la mujer de 87 años. THOMAS COEX

FIRMAS PRESS.- Hace algo más de dos semanas, la noticia del desahucio de Maricarmen Abascal, una octogenaria española, trascendió las crónicas nacionales al ocupar portadas en medios de todo el mundo.

Desde hacía 70 años, la anciana vivía en un inmueble de Madrid con una renta antigua. Era el piso donde creció con sus padres y donde los cuidó hasta su muerte. Los términos de esa renta antigua vencieron cuando la propiedad fue adquirida por una empresa. Desde entonces, Maricarmen y dicha compañía inmobiliaria se enzarzaron en un contencioso judicial que se prolongó siete años.

La disputa acabó con el desahucio de la mujer en medio de las protestas de activistas que defendían su derecho a permanecer en el hogar debido a su vulnerabilidad –por su edad avanzada y problemas de salud–, y la intervención de las autoridades que acabaron sacando a la señora por la fuerza, antes de trasladarla a un hospital público de Madrid por el estrés sufrido.

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