Columnistas

Los problemas nacionales, ayer y hoy

El país llega a una coyuntura decisiva para la toma de decisiones, es preciso replantear un contrato social que haga valer el artículo 50 de la Constitución Política

La década de 1940 fue un período de efervescencia política en Costa Rica y de convulsión en el mundo. Nutridos e influenciados por diversas ramas del pensamiento político europeo y estadounidense, varios líderes políticos y académicos plantearon sus ideas sobre el país que querían. Con mucho pragmatismo, habilidad negociadora, incluso, en medio del conflicto nacional e internacional, se concibieron proyectos visionarios, adelantados a la época, que marcaron el derrotero, la identidad de la nación y el contrato social que rige hasta hoy, en pleno siglo XXI.

Producto de la síntesis del pensamiento social cristiano, las aspiraciones sociales de los comunistas criollos, la lucha contra el fascismo y el apoyo “equilibrista” de la Iglesia católica, se logró la gran reforma social de Costa Rica. La creación de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Código de Trabajo, el capítulo de las garantías sociales en la Constitución Política y la fundación de la Universidad de Costa Rica fueron legados importantísimos de la época.

El Centro de Estudio para los Problemas Nacionales (CEPN), creado en 1940, por su parte, planteó desde una plataforma de análisis científico, la defensa y promoción de la democracia y las libertades individuales. Abiertamente anticomunista, sugirió la consolidación de los partidos políticos y rechazaron el caudillismo imperante. Promovió una agresiva diversificación de la agricultura e investigación de la riqueza natural del país y abrazó al cooperativismo como medio para la creación y distribución de la riqueza.

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