Columnistas

Los multimillonarios pusieron el dinero; los votantes, el límite

Esta victoria demócrata demuestra que los líderes populistas autoritarios, si bien temibles, no son invencibles, incluso cuando detrás de ellos están los billonarios del mundo

Leonardo Garnier, economista y exministro de Educación
Leonardo Garnier ha sido profesor e investigador de la Universidad de Costa Rica (UCR) y de la Universidad Nacional (UNA), ministro de Planificación Nacional y Política Económica (1994-1998), ministro de Educación Pública (2006-2014) y asesor especial del secretario general de las Naciones Unidas para la Cumbre por la Transformación de la Educación (2022-2023). Jeffrey Zamora R.

“¡Yo no aparecía en la papeleta; si hubiera aparecido, habríamos ganado ¡CON UNA VICTORIA APLASTANTE!”, exclamó Trump tras la debacle electoral de sus candidatos en las elecciones de medio periodo. Pero había sido él mismo quien pidió a sus seguidores justo eso: “Pretendan que yo estoy en la papeleta, y voten”. Pues bien, la gente votó, y votó en su contra en una escala que ni los demócratas más optimistas esperaban. Los demócratas recuperaron el control de las dos cámaras del Congreso y, así, Estados Unidos empieza un segundo tiempo con un “lame duck” (pato cojo) en la presidencia.

Fueron tantas las victorias demócratas que no puedo mencionarlas todas. Creo que la más notable fue la de James Talarico, joven seminarista, cristiano de izquierda, que venció a Ken Paxton, el republicano apoyado por Trump –y por Musk, que invirtió $190 millones en esta contienda–. Talarico será el primer senador demócrata por Texas desde 1988. También en Texas, disfruté el triunfo de Inés Hinojosa sobre el intocable Greg Abott: será la primera gobernadora demócrata en Texas en 36 años, y ¡la primera latina en ocupar ese cargo!

En Michigan, ganó el demócrata Abdul El-Sayed, joven médico progresista que hará historia como el primer senador musulmán en Estados Unidos. En Carolina del Sur, estado profundamente conservador, una pediatra demócrata, Annie Andrews, derrotó a Darline Graham, hermana del fallecido Lindsey Graham y favorita de Trump. Otra sorpresa la dio Adam Hamilton, un ministro metodista que será el primer senador demócrata en Kansas en 94 años. Y la cereza en el pastel: Susan Collins, toda una institución en Washington, con tres décadas como senadora republicana, fue derrotada por el demócrata Troy Jackson –que apenas tuvo cien días para hacer su campaña–.

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