Columnistas

La UE en la competencia por la inteligencia artificial

Al mundo no le conviene el dominio bipolar de Estados Unidos y China en IA; una exitosa ‘tercera vía’ europea resulta crítica

Eduardo Ulibarri, periodista y analista.
Eduardo Ulibarri, periodista y analista.

Gracias a su voluntad política, asentada en valores democráticos, la Unión Europea (UE) es hoy la indiscutible potencia reguladora de la inteligencia artificial (IA); también, de las plataformas digitales y redes sociales. La gran pregunta es si podrá convertirse también en potencia innovadora.

La amplitud de su mercado da enorme fuerza global a sus estándares de uso. Es lo que se conoce como el “efecto Bruselas”. Precisamente, el martes 4 de este mes, la Comisión Europea, órgano ejecutivo, dio un paso más en tal sentido, al publicar las directrices que guiarán la aplicación de la exhaustiva Ley de IA, aprobada por su Parlamento el 13 de marzo pasado.

Este avance normativo es digno celebrar; sin embargo, en el desarrollo de productos y aplicaciones de IA, la UE está a la zaga. La superan, de lejos, Estados Unidos y China, que además adversan sus regulaciones: en el primer caso, para defender los intereses de sus grandes empresas tecnológicas; en el segundo, por la naturaleza totalitaria del régimen.

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