Columnistas

La narcocultura del alias

El acusado deja de ser un nombre sujeto a investigación y se convierte en un personaje sujeto a relato

Mauricio París, abogado, columnista de La Nación
Mauricio París, abogado, columnista de La Nación Mauricio París

Nos hemos acostumbrado a muchas cosas en los últimos años, pero hay una en especial a la que no logro acostumbrarme: abrir las noticias y encontrar a diario acusados de homicidio, narcotráfico o ambas, convertidos en personajes de comedia. Pecho de Rata, Panochita, Chula, Míster Músculo [inserte usted acá el de su preferencia].

El alias tiene ese aire de barrio, de mote que un vecino le puso a otro en la infancia. Cuesta imaginar que detrás de alguien apodado Billete o Popeye haya acusaciones por sicariato, estructuras armadas, toneladas de cocaína. El lenguaje barriobajero y el hecho criminal no calzan, y ese desajuste, lejos de inquietar, ahora entretiene.

Cabe preguntarse por la necesidad de ese recurso. Hay una explicación operativa: así los llaman en la calle, así los fichó la policía, y el periodismo sucesero hereda esa nomenclatura porque la fuente se la entrega servida.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌