Columnistas

La fragilidad invisible de Argentina

El economista Martín Guzmán plantea que la aparente estabilidad económica argentina más bien podría ser un castillo de naipes.

Martín Guzmán
Martín Guzmán

NUEVA YORK – A primera vista, las perspectivas macroeconómicas de Argentina aparentan ser brillantes. El crecimiento ha repuntado después de un período de estanflación; el año pasado, el PIB aumentó un 2,9 % en términos interanuales, mientras que la inflación anual cayó al 24,8 %, desde un nivel de casi el 40 % en el año 2016.

Pero hay nubarrones en el horizonte. La reciente recuperación ha sido impulsada por deuda, con un déficit en cuenta corriente en el año 2017 que alcanza el 4,6 % del PIB –déficit que equivale al 39 % de las exportaciones totales de Argentina–. Si bien la deuda externa argentina sigue siendo baja en general, su rápido crecimiento es motivo de preocupación. De hecho, para el presidente, Mauricio Macri, representa un desafío económico que no se puede ignorar.

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