Columnistas

La fiscalidad como principio rector del gobierno

¿Existe un móvil integrador que dé cierto sentido de unidad a las políticas públicas de la actual administración?

No son el ambiente y el desarrollo sostenible. No es la reforma del Estado; tampoco la educación, la salud, la transparencia, la reducción de desigualdades, la productividad, la seguridad integral, la eficiencia administrativa o una mejor infraestructura. En la gestión puntual de todos estos ámbitos, el gobierno se ha caracterizado por un rumbo errático y una mezcla de dispersión, desconocimiento, improvisación e impericia. Y si pensamos en el fortalecimiento de la democracia y sus instituciones, el balance empeora: son frecuentes blancos de omisión, desdén o ataques.

¿No existe, entonces, ningún móvil integrador, variable central, principio rector o idea fuerza que dé cierto sentido de unidad a las políticas públicas de la actual administración?

A quienes respondan que la adulación, la destemplanza o la manipulación mediática, les digo que están equivocados. Son abundantes, peligrosos y envolventes, pero no se refieren a la gestión sustantiva del gobierno ni a los intereses colectivos del país. Al contrario, los evaden y vulneran.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌