Columnistas

La dimensión social del chiste

Resulta ilógico impugnar una resolución porque un juez celebró un chiste

El chiste es un cuento breve, dibujo o comentario que no tiene otro propósito que hacer reír o divertir. A nadie se le ocurre tomar un chiste como una opinión razonada sobre una persona y mucho menos sobre el estamento social al que esta pertenece.

Todos hemos oído y repetido chistes sin otro propósito que divertirnos y divertir a los demás. Como expresión anónima del alma colectiva de un pueblo, nadie ha podido identificar al autor de un chiste, como tampoco nadie reclama un chiste como producto de su invención.

Algunos gremios son más frecuentemente objeto de chistes, sin que ninguno de sus miembros pueda sentirse personalmente aludido. Por tal motivo, como abogado, me ha causado profunda extrañeza que los defensores de los funcionarios del Banco de Costa Rica, detenidos por el caso del cemento chino, junto con el empresario Juan Carlos Bolaños, hayan impugnado la resolución dictada por un juez superior que confirmó la prisión preventiva, ordenada por la jueza de primera instancia, con el argumento de que hace casi dos años este alto funcionario celebró, en las redes sociales, un chiste anodino donde era aludido peyorativamente un banquero, lo cual, según dichos defensores, es una manifestación inequívoca del prejuicio y mala voluntad que anima a ese juez en contra de sus clientes.

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