Columnistas

Jaque mate al aprendizaje de siempre

El ajedrez puede ser mucho más que un juego: fortalece el pensamiento crítico, la concentración, la toma de decisiones y el manejo de las emociones

Nuria Marín Raventós, licenciada en Derecho y máster en Artes Liberales, cofundadora de Álvarez y Marín Corporación
Nuria Marín Raventós, licenciada en Derecho y máster en Artes Liberales, cofundadora de Álvarez y Marín Corporación Nuria Marín Raventós

Por haber practicado deporte desde muy joven, siempre he defendido su valor como una herramienta para desarrollar habilidades blandas, hoy indispensables tanto en el mundo laboral como para ejercer un liderazgo positivo. La práctica deportiva, especialmente la de alto rendimiento, es una magnífica escuela para ello.

En el deporte se aprenden estrategia, disciplina, trabajo en equipo y resiliencia frente al fracaso, valores especialmente importantes en la actualidad. Si, además, a ello se suma la práctica del ajedrez, los beneficios pueden multiplicarse, pues al ejercicio físico se añaden el entrenamiento y la disciplina mental.

Estas reflexiones surgieron a raíz de una noticia reciente que me alegró muchísimo: tres escuelas costarricenses fueron premiadas por la Federación Internacional de Ajedrez Educativo (ISCF, por sus siglas en inglés): la Escuela Lepanto, de Puntarenas; la Escuela Las Lagunas, de Pérez Zeledón, y la GSD International School CR, de Alajuela.

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